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La Rana Encantada

La Rana Encantada

La estudiante de comunicación social que comenzó a narrar historias en las áreas verdes de la UCV con el grupo Cuentos bajo la sombra, se enamoró de la lectura siendo una niña cuando leía y releía el cuento La Rana Encantada. Este fue el nombre con el que en 2008 bautizó a su emprendimiento social que promueve la lectura, las artes plásticas, la música y el teatro en niños y jóvenes.

Luego de su paso por el Banco del Libro, Linsabel Noguera -quien además es actriz de teatro y televisión, narradora oral, locutora y mamá- se dio cuenta que muchas veces los espacios públicos no permitían que los padres se sintieran a gusto y seguros con sus hijos. “El espacio que yo necesito, yo misma lo voy a crear”, se dijo hace nueve años y, desde entonces, con la organización que ideó, La Rana Encantada, se dedicó a contar cuentos en plazas y parques. De la mano de la narración oral llegó todo un ejercicio de ciudadanía.

Aunque la cantidad de personas que se dedica al oficio de cuentacuentos es una cifra desconocida, Venezuela tiene 35 miembros en la Red Internacional de Cuentacuentos y 17 de ellos están en Caracas.

“Cuando nos reunimos en un lugar para contar o escuchar cuentos, ese lugar cambia y se convierte en un espacio vivo que invita al encuentro y en el cual dejan de importar las diferencias. Propicias espacios de contención, donde te sientes en confianza para conectarte con la gente. Se da un intercambio de ideas, promueves la conciliación. Se sanan las relaciones con tu familia, con otros y con la ciudad. Las personas empiezan a valorar el sitio donde te reúnes en grupo a oír cuentos, haces tuyo ese lugar, traspasas las barreras del egoísmo y te haces ciudadano”, razona Noguera, quien convierte las actividades creativas en espacios para conversar.

Con su programa Postales para la Paz, la Rana Encantada es la encargada de poner a pensar a los niños en el tema de la creación de una cultura de paz. A partir de conversaciones estimuladas por la lectura, los pequeños comparten sus experiencias y reflexiones para difundir mensajes de tolerancia, respeto, conciliación y paz, que luego se exhiben en una exposición.

Con el programa Ríe, La Rana Encantada lleva el arte y la literatura de manera gratuita a niños con alguna discapacidad, visitan casas hogares, refugios y hospitales. Para autogestionarse, esta organización realiza talleres por los que cobra montos módicos en la Hacienda La Trinidad y en la Ludoteca de Los Palos Grandes.

Las historias para niños y adultos de la Rana Encantada se pasean por el Banco del Libro, el Parque Caballito de Altamira, el parque de Justicia y Paz de la avenida Mohedano en Chacao, las salas infantiles de la Red de Bibliotecas Nacionales, la Librería Sopa de Letras (Hacienda La Trinidad), el Centro de Arte Los Galpones (Los Chorros), el parque de bolsillo de Bello Campo; pero también llegan a comunidades, centros educativos y piñatas.

Delia Meneses
Foto: Efrén Hernández

Coordenadas: @ranaencantada / www.laranaencantada.com

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