close
Apascacio Mata

Hubo una vez una Caracas de techos rojos, de tranvías y de policías ejemplares. Sí, los hubo. Y Apascacio Mata fue el más insigne de ellos. Entre 1964 y 1996, el sargento mayor de la desaparecida Policía Metropolitana llegaba cada mañana a la esquina de Sociedad del centro de la ciudad, vestido impecablemente portando la placa 0983.

Durante 32 años de servicio ningún conductor se le escapó a una multa, todo transeúnte cruzaba por el rayado y hasta el mismísimo presidente de la República, Luis Herrera Campins, recibió el regaño de Apascacio cuando su caravana de escoltas intentó saltarse la señal de alto y el uniformado, con todo el respeto que le infundía su uniforme azul marino y sus guantes blancos, les indicó que debían detenerse y esperar la luz verde.

Los escoltas presidenciales intentaron imponer la autoridad del Primer Mandatario, pero el sereno policía no cedió. Así que al entonces presidente Herrera Campins no le quedó otra que bajarse del carro y decirle a sus agentes que el funcionario tenía razón y que debían esperar.

Apascacio Mata, nacido en el pueblo de Panaquire (estado Miranda), abrió el paso a la caravana presidencial apenas la luz del semáforo cambió a verde. Una semana después, recibió un sobre con una invitación a almorzar en el Palacio de Miraflores con el Presidente de la República.

Su apego a las normas y el respeto por su uniforme lo hizo un icono de la decencia policial. Hasta Washington llegaron las noticias del policía ejemplar que ejercía sin mayores aspavientos su trabajo en la esquina de Sociedad. Así como pisó el Palacio de Miraflores también puso su estampa en la Casa Blanca, a donde fue invitado por el presidente Jimmy Carter para que Mata diera charlas sobre conducta policial.

La amplia sonrisa impecablemente blanca de Apascacio, siempre bien peinado y de zapatos pulidos, lo hizo ejemplo para sus compañeros. En 1979, Maritza Sayalero se estrenaba como Miss Universo y lo pidió como su escolta personal para acompañarla a sus recorridos de reina.

Apascacio solo dejó de trabajar cuando le llegó la orden de jubilación dictada por el reglamento de la policía que, por supuesto, respetó. En su honor la Policía Metropolitana decidió retirar la placa 0983 que lo identificaba.

Cerca de su humilde cama en su casa del 23 de enero, en la que pasó sus últimos años debido a un accidente de tránsito que le complicó la salud y por el cual no pudo caminar más, lo rodeaban todas las placas y reconocimientos que le entregaron por su compromiso inquebrantable como policía de una ciudad, a la cual le enseñó el respeto por la norma básica, una lección de civilidad que dejó como sinónimo de su nombre y que lo acompañó hasta su muerte en mayo de 2015 a los 75 años.

Gabriela Rojas
Foto: Oscar Rivero. Cortesía de Nelson Rivero.

Tags : Apascacio MataCaracasfeatured
mimoto

The author mimoto

Periodista. Ciudadana de a pie, de a moto y de autobus. Autora del blog www.caracasciudaddelafuria.blogspot.com. Culpable del proyecto "Caracas en 450".
Comentarios