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Parque El Calvario

Cuando Antonio Guzmán Blanco ordenó urbanizar El Calvario también se mandó a construir una estatua. Del pedestal hasta el sombrero medía 15 metros de alto. Era tan alta que se veía desde cualquier punto de la Caracas de finales del siglo XIX, es decir: desde Catia hasta Roca Tarpeya. En guasa, le llamaban “El manganzón”, por ser algo tan grande que no servía para nada. La inquina sobre la efigie del Ilustre Americano era tanta que dos veces la tumbaron. Primero en 1878, esa vez la volvieron a montar. Luego, en 1889, sin salvación.

Como todo buen caudillo al Presidente no le bastó con mandarse a hacer un bronce, también hizo que a los jardines afrancesados los bautizaran con su nombre. El Paseo Guzmán Blanco se inauguró –junto al manganzón– en 1876. Esa fue la primera intervención paisajista que se hizo en Venezuela, para embellecer los alrededores del acueducto público de Caracas, llamado –como no-: Acueducto Guzmán Blanco. Siglo y medio después, sus ruinas se dejan ver entre las caminerías.

En 1884 ocurre la primera ampliación del parque, esta vez bajo el mandato de Joaquín Crespo. La Plaza El Parnaso data de este período. También el nuevo nombre del parque, rebautizado como Paseo de la Independencia. Las escalinatas también son obra de Crespo. Las construyeron entre 1895 y 1898, y las llamaron Las Graderías de Colón. Son noventa escalones que separan El Calvario del caos citadino. En la cima pusieron una estatua del genovés que señalaba hacia Macuro. Estuvo allí hasta marzo de 2009, cuando fue removida por la Alcaldía de Libertador para colocar otra de Ezequiel Zamora.

Entre las décadas de 1950 y 1960 con la canalización del río Guaire fueron apareciendo algunas partes del manganzón. Primero la cabeza, que se cuenta entre el patrimonio de la Galería de Arte Nacional.

Crespo también mandó a construir la Capilla de Nuestra Señora de Lourdes. Derbys López, de la Fundación Historia, Ecoturismo y Ambiente, relata: “Cuenta la leyenda que esa iglesia se construyó en 75 días. Fue inaugurada en abril de 1884 y se mandó a hacer en febrero de ese año. La obra se la encargaron a Juan Hurtado Manrique. Él dijo que la podía tener lista en 75 días y cuando lo llamaron a firmar el contrato había una cláusula que decía que por cada día de retraso, el arquitecto pasaría 5 años en la cárcel. La obra estuvo lista el día 73, el mobiliario lo metieron el día 74 y hubo misa el día 75”.

Cada gobernante del país tenía algo que agregar al paraje. Refiere el Catálogo del Patrimonio Cultural de Libertador que hasta la década de 1960 se fueron sumando detalles y estructuras. Por eso el eclecticismo que se mueve entre los estilos renacentista, manierista italiano, barroco francés y posmodernista. Sin embargo, no hay dudas que la dupla conformada por los compadres de Guzmán Blanco y Crespo se lleva los laureles.

Emily Avendaño
Foto: Hugo Londoño

Dirección: Las 17 hectáreas del Parque Calvario ocupan las parroquias San Juan, Catedral y 23 de Enero.

Metro: estación El Silencio.

Tags : CaracasfeaturedParque El Calvario
mimoto

The author mimoto

Periodista. Ciudadana de a pie, de a moto y de autobus. Autora del blog www.caracasciudaddelafuria.blogspot.com. Culpable del proyecto "Caracas en 450".
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