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Museo de arte de Caracas Sofia Imber

Ella escogió el 20 de febrero de 2017 para partir. En Sofía nada era al azar. Con esa fecha del calendario nos recordaría que un 20 de febrero, pero de 1974, inició su actividad el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber. Su gran legado. Y es que este lugar, que no era más que un estacionamiento y un taller mecánico, se convirtió gracias a ella en un espacio artístico referente de América Latina.

Conocí Parque Central y vi que había restaurantes, librerías, panaderías… Hablando con Gustavo Rodríguez Amengual (presidente entonces del Centro Simón Bolívar), le sugerí que nos diera un espacio para el arte. Me entusiasmé muchísimo, porque fue coger algo de la nada para hacer lo que uno desea. Pensaba en una galería, pero el empresario Alfredo Boulton me dijo: «Eso no puede ser una galería. Tiene que ser el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas». Y ese fue su primer nombre. Durante dos años, mi esposo Carlos (Rangel) y yo estuvimos estudiando cómo hacer algo en un pequeño espacio, porque apenas eran 600 m2. Eso era lo difícil. Claro: nunca pensé que iba a ser tan grande (risas). Sofía Imber. (entrevista publicada en el Diario ABC).

Durante su gestión, el Macsi -como luego se le conocería- llegó a tener cerca de 5 mil obras de arte y acogió más de 650 exposiciones. La primera exposición, según recordó en aquella entrevista que le hice el 25 de febrero de 2016, se realizó sólo con obras prestadas, pues el museo no contaba aún con inventario propio. Pero las buenas relaciones que Sofía Imber mantenía con agentes del mundo del arte, permitió que pudiera hacerse realidad la inauguración.

Sofía estuvo al frente del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas por 28 años. Hasta que en el 2001, Hugo Chávez la despidió en cadena nacional. Desde entonces, el museo no ha evolucionado. Se quedó como detenido en el tiempo. De un total de 11 salas, 5 están cerradas y no se sabe qué pasó con el espacio dedicado a Cruz-Diez y a Soto. Lástima. Sin embargo, no deja de ser un lugar maravilloso. Lo que demuestra que la obra de Sofía Imber trasciende más allá de los deseos de sacarla de la memoria de lo que fue su mayor legado.

Mi obra no fue destruida: el museo está ahí. El tema es que no cumple con su fin principal que es la relación con la gente, que los venezolanos acudan masivamente a ver las exposiciones o la colección permanente. El museo está al borde de algo muy desagradable: su inexistencia. Pero eso no pasará, porque creo que el venezolano tiene claro que el museo debe existir, y para el mismo pueblo. Este y otros museos.

Así será… Gracias, Sofía.

Foto: Carlos Hernández.

 

 

Tags : CaracasfeaturedMuseo de Arte Contemporáneo de CaracasSofía Imber
mimoto

The author mimoto

Periodista. Ciudadana de a pie, de a moto y de autobus. Autora del blog www.caracasciudaddelafuria.blogspot.com. Culpable del proyecto "Caracas en 450".
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