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GAN

No hay un lugar más apacible en Caracas que la Galería de Arte Nacional. Y me refiero a la antigüa sede. Más allá de la belleza de la edificación y de la importancia de las obras de arte que acoge este espacio, su jardínes internos son un remanso de paz. Al menos, para mí.

Nada más toparse al entrar con aquel estanque a cielo abierto cubierto de nenúfares y rodeado de esculturas, uno siente ganas de desconectarse y sintonizarse con la tranquilidad que merodea entre decenas de columnas blancas.

La idea de crear un espacio para realzar el arte nacional surgió en 1974, pero en ese entonces no había sede para materializar esta iniciativa. Así que la Galería de Arte Nacional abrió sus puertas el 6 de abril de 1976 de forma provisional en el antiguo edificio del Museo de Bellas Artes, que había sido construida por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva en 1938.

Allí, en aquel espacio ubicado en la llamada Plaza de los Museos, tuve mi encuentro con la emblemática obra Miranda en la Carraca de Arturo Michelena, esa que tantas veces vimos en los libros de primaria.

Después de 30 años, la Galería de Arte Nacional cuenta finalmente con su propia sede, ubicada en la Avenida México. Su diseño estuvo a cargo del arquitecto Carlos Gómez de Llarena. Pero, al menos mi generación, siempre asociará a la GAN -como se le llama por sus siglas- con ese bello patio interno, rodeado de columnas blancas, que te invita a la quietud.

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The author mimoto

Periodista. Escribo sobre temas urbanos, porque me apasiona recorrer las ciudades y descifrarlas. Colaboro para el portal CityLab Latino (Univision), El Comercio y otros medios internacionales.
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